Quienes somos

Amics de l´estilogràfica

"Somos un grupo que ama a las estilográficas y en general a todos los instrumentos inventados para escribir. Nos reunimos para apreciar nuestros hallazgos, valorar nuestras adquisiciones y conocer mejor este mundo. Tal como escribió Ovidio: "Amor odit inertes", el amor odia a los inactivos; quizá por ello en la tarea compartida encontramos nuevos estímulos para vivificar nuestro interés. "

lunes, 13 de mayo de 2019

77 TERTULIA 8-6-2019 (MAESTROS ARTESANOS)




Tenemos la suerte  en este grupo, de poder disfrutar de la compañía de estos compañeros que además de ser grandes aficionados tienen habilidades de auténticos  artesanos de “manita fina” , hoy hemos querido rendir un homenaje a todos aquellos que con sus manos transforman los materiales en ilusiones, y en especial a nuestros compañeros los cuales transforman acrílicos, madera, titanio, ebonita, urushi, celuloide, tejido, piel y un largo etc. , a continuación una muestra de sus trabajos


La maquinaria de este equipo


###################
Una demonstrator original parker 51
La otra de xavier
###################
Stipula Etruria, pintado a mano, miniatura florentina de  la antigua escuela de ingenieros indusriales.
Edificio del reloj


###################
Sobre una Stipula suprema, recubrim
iento sobre plata repujada de la escuela Pallerols
###################
Son de ebonita con acabado en laca Japonesa

en acabado Kuro-Tamenuri



con acabado Aka-Ishime-Kanshitsu

###################

















 con acabado Nashiji de plata

###################

 ###################

###################
PARKER 51 CON CUERPO DE TITANIO Y TITANIO COLOREADO






###################







 #####################
Ensayo en placa de madera de caoba plana para prueba de epoxi de color arena en juntas para mejorar contraste en referencia a la segunda pieza la inferior donde los bordes de las las losetas quedan empastados por poco contraste al utilizar una cementacion oscura. La pluma es una Stipula especial con clip de plata



 #####################
Prototipo de trencadis en el cuerpo en base a una Sailor 1911 large 14k M sobre una base de raíz de brezo y madroño el capuchon. Las losetas de diferentes colores tienen un grosor de 0.3 mm y son de madera y acrilicos

###################

 La superior es una transformación en base a una Sailor 1911 standard con cuerpo y "tapón" en madera de olivo. La inferior mismo modelo basico Sailor original en plástico negro  con nuevo cuerpo en metacrilato iridiscente marmorizado verde de los años 80 en esta se respeta el anillo de marca original no asi en la de olivo que lleva anillo anonimo
###################




























































########################

OTRAS PLUMAS 

########################
PARKER 105



########################























########################
Pluma La Tricolore.
Pluma en celuloide de principios de los 30,s
Carga por Press Button.
Plumin de platiridio de época.


########################
Pluma Capitán 1951
Celuloide verde fabricado en Alemania para Montblanc como el resto de piezas.
Marquista Gurina en primera época ( 1951/59).
Plunin de oro 14 Kl. Capitán de Damián Onses.
Sistema de carga Press Button.



########################
Pluma PAN de celuloide 1933.
Carga por émbolo.
Plumin Pan original con logo de oro 14 Kl.




########################

El proceso para realizar una pieza en piel comienza con un esbozo para determinar las medidas del trabajo final.
Del esbozo se pasa a una plantilla de cartón (donde los errores todavía se pueden salvar).
Obtenida la plantilla se coloca sobre la pieza (entera o parcial) de piel y se recorta el material necesario.
Se marcan las zonas de pliegue y se acomoda el doblado.
Se rebajan las zonas de superposición.
Se marcan los surcos por donde irán las costuras.
Se marcan con una rueda dentada los puntos de costura y se perforan con un punzón. Estos puntos deben ser coincidentes con los de la zona a unir.
Se calcula el hilo necesario para el tramo de costura, se enhila a dos agujas para coser piel y se procede a coser.
El final de la costura se remata con nudos y fijación.

El acabado de la pieza requiere a menudo un tratamiento para los cantos de la piel y algún otro detalle.
Todas las costuras (en todos los casos) están cosidas a mano.

Estuche en piel para 3 piezas con cierre de solapa


caja de cartón forrada con fondo en terciopelo para 1 pieza de escritura


Estuche en piel para 2 piezas, cierre con cremallera de doble carro



Estuche en piel para 2 piezas con cierre en botón


Laban snake ebonita 2001 carga convertidor plumin 18 kr.gold




 Moore Safety pen 350 ebonita negra clip con elementos masonicos 1905-1917 plumin 14kr.gold





Security Pen 1922 Ebonita red hard rubber carga Twist filler, plumin 14 Kr. Gold.



Eagle palillero retractil 1890's aluminio


Regia vacumatic celuloide amarillo negro plumin 14kr. Gold 1940-50's


Crocker pen ebonita red hard rubber 1916-1920 carga blow filling, plumin 3 14kr.gold







Caran Dache Riviera vermeil 1998 carga convertidor, plumin 18kr. Gold














 ###################
 Así germina una ilusión: Por Ruben

Siempre me ha gustado crear cosas con mis propias manos. Ya de pequeño era un loco del Lego, y puede que eso ahora no sea nada especial, a muchos niños les gusta , pero como estamos hablando de hace más de 40 años, en esos momentos no era algo tan habitual como lo es hoy en día. Cuando me regalaban una nueva caja de Lego, corría a montarlo según las instrucciones, pero a los días, eso ya no me aportaba nada, y hacía mis propias construcciones.

Cuando se me quedaban cortas, adaptaba incluso piezas de otros juegos para conseguir construir lo que quería. Recuerdo que como no existía aún ninguna moto de Lego, me hice una yo mismo. Me gustaba mucho... hasta que un dia Lego sacó su propio diseño de moto y me di cuenta de que la mia era más fea que pegar a un padre... pero era mía! En absoluto me desanimó y yo seguía con mis experimentos y montajes.

También me gustaba hacer otro tipo de juguetes y aparatos para distraerme. Un tema que me apasionaba era lo de hacer cerámica con un torno. Como valían un dineral, además de que requería un espacio considerable, imposible de encajar en un piso de 80 metros donde vivíamos mis padres, mis tres hermanos y yo, decidí construirme uno en miniatura.
Un motor de un radiocasette averiado, una madera de base, un platillo de plástico, unos cables por aquí, unas pilas por allá... y empecé a hacer figurillas de barro. Eran pequeñas, mínimas, de unos tres centímetros de altura, y las primeras no eran gran cosa, pero con el tiempo las fui perfeccionando y hasta tenías asas, tapa, florecillas, les daba barniz, etc

Una familiar se enamoró de ellas y me encargó hacer unas 100 para repartirlas en una boda. Conseguí hacerlas todas, pero eso de producir en serie vi que no era lo mío... Eso acabó con mis ganas de seguir haciendo figuritas con el torno. 

Sin nada que ver, no recuerdo cómo y cuándo empezó mi afición por escribir con estilográfica. Desde bien pequeño que el escaparate de La Casa de la Estilográfica era para mí mejor que ir al cine, babeaba mirando esos preciosos instrumentos de escritura.

Recuerdo eso sí que a los 14 o 15 años ya me llevaba estilográficas a clase. Era el único, bicho raro pero eso no me importaba en absoluto. Tampoco venía de familia., mi padre era fiel a sus bolígrafos Cross dorados y finitos y ninguno de mis hermanos compartía esa afición conmigo.

Pocos años después, a los 17, empecé a salir con Mar, mi querida mujer con llevo compartiendo felizmente mi vida desde entonces y consciente de lo que me gustaban, me regalaba una pluma en cualquier celebración que se prestaba.

Al principio eran plumas nuevas, pero al poco tiempo ya buscábamos en mercadillos algunas con más solera. Y cuando entras en ese terreno, siempre te encuentras en que no todas están en perfecto estado y listas para su uso, al contrario.

Así que pronto empecé a intentar repararlas. Que si un cambio de saco, que cómo demonios se abrirá esta, que si un plumín doblado por aquí que hay que enderezar,... .Siempre cometes destrozos, pero se aprende más de los errores que de los aciertos, así que tras el disgusto, tocaba avanzar hasta otro reto.

Como muchas aficiones, pasaba por épocas más eufóricas por otras más débiles. De pasar toda mi carrera pluma en mano, a después pasarme una temporada que el único elemento de escritura que usaba era un Fisher Space Pen que llevaba en el bolsillo. Ese ciclo se repitió varias veces pero siempre volvía mi pasión por las estilográficas.

Y como me pasó con el Lego, de reparar las plumas, pasé a reconstruir algunas desahuciadas con piezas de otros modelos. Pero eso no me llenaba demasiado, era difícil conseguir montar algo bonito y a la vez que funcionase bien.

Y empecé a tener claro que lo que me pedía el cuerpo era fabricar mis propias plumas.

Me enteré que en mi trabajo, dentro de un taller en desuso había un gran torno Pinacho de unos dos metros de largo y más de una tonelada de peso. Buah! era una oportunidad para ver si esa ilusión de hacer plumas podía tener alguna posibilidad de que se hiciera realidad.

Un buen día, me escape a verlo: aquello impresionaba, pero a su vez me generaba un deseo tremendo de empezar a usarlo.




No era la primera vez que me ponía delante de torno así, durante mi carrera hicimos prácticas de taller de materiales en uno algo más pequeño pero de características similares. No es como montar en bici pero casi, si recuerdas los elementos principales, no hace falta mucho para decidirse a volver a usarlo.

Y nada, a ello! Tenía bastante claro los diseños que quería hacer, líneas simples, evitar plumines y piezas demasiado estándard, y que el resultado fuesen piezas sobrias, nada llamativas. Son premisas que cumplen las plumas que uso habitualmente, con lo que estaba claro que mi objetivo era hacer plumas que me gustasen a mi, y no con la idea de que satisfacieran a otro público.

Decidí empezar usando madera como material base con una idea que más tarde me dí cuenta de que era totalmente errónea, era fácil de trabajar, económica y fácil de conseguir. De ese modo no malgastaba materiales más caros como la ebonita para mis primeros experimentos. Pero que sea fácil de trabajar, no quiere decir que sea el material más adecuado para hacer plumas: su fragilidad cuando se trabajan roscados, pequeños espesores y otros detalles hacen que sea todo un reto crear estilográficas hechas enteramente de este material. Además le afectan mucho los cambios ambientales, con lo que es fácil que quiebre una pieza meses después de estar acabada.






Pero para aprender, hay que cometer errores así que con algunos éxitos y otros fracasos, hice mis primeras plumas.
La primera de todas ellas era un cilindro perfecto, sin variaciones de diámetros, con un plumín ST Dupond y un capuchón corto. Era una reinterpretación de las Waterman del siglo pasado, tan bellas como sencillas. Primero la hice enteramente de ébano, pero más adelante tuve que cambiar el capuchón ya que el de madera quebraba con facilidad.








Así, una vez ya empezaba a salir alguna cosa algo decente del torno, me aventuré a usar ebonita. Y fue justo el dia que empecé a cilindrar una barra de este material, cuando me di cuenta de que lo de empezar con madera había sido complicarse la vida. Era una auténtica delicia trabajar con este material, lo que daba una práctica y empírica explicación de porqué ha sido usado durante tanto tiempo para fabricar estilográficas. Es un muy buen material en muchos sentidos.









Y ahora que ya empezaba a disfrutar fabricando mis propias piezas, era el momento de dar el salto y tener mi propio taller. Bueno, "taller", viviendo en un piso en el centro de Barcelona es un decir, pero por suerte mi querida y sufrida mujer me animó a habilitar parte del despacho para que tuviese un rincón para mi afición. Cabe decir, entre nosotros, que le di muchas vueltas para ver dónde podría colocar un torno en casa y hasta barajé la posibilidad de meterlo en un aseo!! Pero la razón pudo más que el ímpetu, y encontramos la manera de hacer espacio en el despacho

Ahora faltaba lo más importante, el torno y resto de herramientas. Que si Wallapop, que si tornos chinos, que con uno pequeño igual paso, que mejor uno más grande...

Pero ya que invertía, mejor hacerlo bien y comprar el que me de el margen suficiente para trabajar a gusto y no limite en exceso las posibilidades. Así que sin pensarlo demasiado (bueno, un poco sí)  que decidí vender gran parte de mi colección, para financiarme la inversión en todo lo necesario para montar el "taller en casa"

Un dia de Reyes Magos amaneció un precioso torno Optimun en casa, acompañado de un dolor de espalda tremendo que también me regalaron los Reyes por cargarlo en el coche y subirlo hasta casa.



Lo que se olvidaron los Reyes ese año y en los sucesivos, a sido el traerme tiempo libre necesario para usarlo tanto cómo me gustaría, pero insistiré en la próxima carta. Hasta entonces, seguiré dedicando los ratitos que pueda a hacer mis chapucillas, nuevos diseños, pruebas con nuevos materiales etc.
No doy para mucho, pero no pierdo la ilusión por seguir creando mis própias estilográficas, sin más pretensión que eso, de hacer lo que me gusta y me apetece, sin dejarme llevar por tendencias, gustos de los demás ni ánimo de lucrarme vendiendo nada. Ya aprendí la lección con las figuritas de barro hace más de 30 años, hacerlas en serie hacen que pierda esas ganas de crear, diseñar y disfrutar de todo el proceso.

Recientemente, aprovechando que la casa necesitaba alguna reformilla interior, hemos resituado el "taller". Y como todo lo que si piensa varias veces y además conociendo ya las necesidades y condicionantes que ello conlleva, pues ahora puedo disfrutar de un espacio de trabajo genial, que es totalmente adecuado para estar en un piso y que me permite trabajar sin alterar el orden del resto de la casa.






Espero que poco a poco pueda hacer más estilográficas y que os las pueda enseñas para que las critiquéis con gusto! 


Un abrazo

Rubèn